El Mundial del 30

El mundial del 30: A 90 años de la gran final

El miércoles 30 de julio la niebla entorpecía las tareas de los montevideanos en la mañana. El agitado Puerto de Montevideo recibía a los argentinos que pese al mal clima se habían animado a cruzar el Río de la Plata y el ambiente de la final se empezaba a armar. El Estadio Centenario se abrió seis horas antes para recibir al público.

A las 14:00 iniciaría la gran final, pero el partido se estaba jugando desde mucho antes de empezar el campeonato así que el clima estaba calentito.

La actitud del publico uruguayo contra los argentinos desde el primer día y las declaraciones de los jugadores argentinos previo a la final no ayudaron mucho.

La prensa argentina agitaba a los fanáticos con columnas triunfalistas, una vez más minimizando el triunfo de Colombes y los jugadores se querían tomar revancha de la final de 1928. Se sentían superiores y según los propios players, ellos eran fija.

Costa Rica se juega mantener el Bastón de Nasazzi

El diario “La Razón” publicaba una nota al arquero suplente argentino Ángel Bossio y se despachó con lo que sigue: “esta vez los uruguayos tendrán que conformarse con el placé*, pues primero nosotros. Allá en Ámsterdam se salieron con la suya pero en su propia tierra seremos nosotros los que llevemos el título”.

*Nota de Obdulio: “placé” es un término del turf para el que sale segundo

El delantero Roberto Cherro se despachó con un “Los uruguayos ya no son los mismos jugadores temibles de antes, creo que varias figuras están declinando, Nasazzi no es el mismo de antes, Lorenzo Fernández tampoco y Mascheroni juega solamente de rechazo sin precisión en sus actuaciones”.

Pero a medida que llegaba la hora del partido la presión se hizo sentir. Cuentan que Luis Monti pidió para no ser de la partida y se largó a llorar cuando fue designado para jugar.

Las discusiones llegaron al punto de tener que jugar un tiempo con la pelota argentina y otro con la uruguaya. Andá a decirle hoy a ADIDAS que se tienen que usar dos modelos para satisfacer los caprichos de los finalistas.

Los argentinos jugaron con la suya en el primer tiempo (ganaron 2 a 1) y los uruguayos con la propia en el segundo (ganaron 3 a 0).

Es posible que Ud. conozca al detalle el equipo campeón de 1950 pero poco hablamos de “los del 30”.

El arquero era Enrique Ballestero y el “Mariscal” José Nasazzi compartía la zaga con Ernesto Mascheroni; José Leandro Andrade, Lorenzo Fernández y Álvaro Gestido se dividían el medio mientras que arriba estaban Héctor Castro, Pedro Cea, Pablo Dorado, Victoriano Santos Idiarte y Héctor Scarone.

EL PARTIDO

Uruguay empezó ganando el partido con gol de Pablo Dorado a los 12 minutos, pero los argentinos se recuperaron y dominaron el resto del primer tiempo. Peucelle y Stabile dieron vuelta el tanteador a los 20 y 37 minutos.

Francisco “Pancho” Varallo, era un jovencito de 19 años y de puro irresponsable que aceptó jugar la final porque no conocía el peligro. Jugaba de delantero y al principio del segundo tiempo tuvo el tercero en sus pies, pero la pelota se reventó en el ángulo y en el rebote Evaristo la tiró afuera.

De sus declaraciones hemos sabido más de aquel mundial, la actitud de los jugadores uruguayos y la de sus propios compañeros

Varallo quedó en una pierna debido a la fuerza que le puso para pegarle a la pelota y terminó jugando de wing izquierdo, aunque según el mismo cuenta “debí haber salido porque ya no servía para nada”.

El “gallego” Lorenzo Fernández, un jugador de pocas pulgas, se conversó todo el partido a Varallo: “si te agarro te mato, botija”, “te voy a enterrar en el pasto”, le decía. En contrapartida, Álvaro Gestido, un caballero del deporte, lo alentaba: “jugá tranquilo, botija, que no te va a pasar nada. Es un partido de fútbol y aquí nunca murió nadie. Te lo dice el gallego para atemorizarte, pero vos hacé la tuya”.

Fernández y Gestido jugaban juntos en Peñarol y se conocían de memoria. El “gallego” estuvo a punto de irse de la concentración por una broma que le hicieron entre Cea, Castro y Nasazzi. El irascible y el caballero eran el complemento perfecto en el centro del campo.

Según Varallo, los uruguayos ganaron el partido a lo guapo y toda su vida se quejó de la actitud de alguno de sus compañeros. “El gallego Areco era un miedoso bárbaro, Monti iba a levantar a los uruguayos cuando se caían”. El muchacho no podía creer que Monti, un jugador aguerrido “se había achicado tanto”.

Uruguay fue imparable en el segundo tiempo. Después de esa jugada de Varallo los argentinos no llegaron más al arco de Ballesero. Los locales estaban decididos a mantener su prestigio ante su gente, y una vez más apareció el que nunca fallaba: Pedro Cea.

La jugada la inició el “Mago” Scarone por derecha y la tiró hacia atrás, sin mirar. El vasco Cea, que jugaba con él en Nacional, sabía de memoria sus movimientos y la fue a buscar para poner de cabeza el empate.

A los 23 Mascheroni salió jugando por la derecha y tiró un centro frontal desde la línea media, sobre la derecha del círculo central. La zaga rechaza y en la posición del “10” le quedó al “canario” Santos Iriarte, puntero izquierdo de Racing, que sin mucha vergüenza sacó un zurdazo de 30 metros y la clavó en el ángulo. El partido se ponía 3 a 2.

Sobre la hora la fiesta la cerró el Mago Castro cabeceando un centro desde la derecha.

Uruguay 4 – Argentina 2

Uruguay campeón del mundo.

Nuestro país cerraba así un ciclo glorioso, el más grande de su historia que había empezado en 1916 con la primera Copa América. En 14 años La Celeste ganó seis veces la Copa América, dos veces el campeonato olímpico y el primer mundial.

Uruguay terminaba de forjar una identidad que se venía buscando desde finales del siglo XIX. Los orientales finalmente se transformaron en uruguayos.

A 90 años del primer mundial ganado por Uruguay, a los campeones, !Salud!

Obdulio les deja al final de este post el video de aquella final y parte de una entrevista a Francisco Varallo. Sobre las consecuencias del mundial, la reacción de los argentinos tras la derrota y los efectos en ambos márgenes del Río de la Plata Obdulio se encargará de escribir en breve.

Obdulio recuerda,

Obdulio son los Padres

Obdulio cita sus fuentes:

https://es.fifa.com/worldcup/archive/uruguay1930/

https://es.wikipedia.org/wiki/Copa_Mundial_de_F%C3%BAtbol_de_1930

Miniserie “El origen”. Fútbol oriental, el Mundial del 30, de Mueca films

Historia de Peñarol de Luciano Álvarez, con la colaboración de Leonardo Haberkorn. Ediciones Aguilar. 2015

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