Especiales de Obdulio

Champions League: Bayern Munich, el campeón perfecto.

El viernes pasado Obdulio comentaba que Sevilla e Inter habían dejado el listón muy alto en cuanto a nivel e intensidad de partido en la final de la Europa League.. Hoy en Lisboa Bayern y PSG derribaron ese reclamo con 90 minutos a pura intensidad dentro de la cancha jugando tremendo partido final.

El primer tiempo fue asfixiante. La presión ejercida por ambos equipos fue por momentos insoportable; la ejercida por el Bayern fue bien cerca del arco de Navas, mientras que la de los franceses se hacía en campo propio intentando aprovechar con pases cruzados la velocidad de Neymar y M’bappe.

El libreto a los alemanes le salió en la parte de destrucción, pero se encontró con la defensa rival preparada para los cambios de ritmo en ataque, mientras tanto Ander Herrera recostado por derecha movía los hilos de su equipo generando las más claras de la primera parte.

Neuer le ahogó el gol a Neymar haciéndose ancho en el mano a mano y luego le dejó el arco chiquito a Di María que la tiró por arriba del horizontal. Cuando el tercero del tridente ofensivo de los azules tuvo una más frente al gran arquero alemán, el tirito de morondanga de M’bappe terminó en las manos del golero.

Levandowski fue el destino de los ataques del Bayern generados desde los extremos de la cancha con menos frecuencia de la esperada. El polaco se revolvió entre los zagueros y encontró una volea que devolvió el vertical derecho y un cabezazo sacado a puro reflejos por Keylor Navas.

La pelota estuvo más tiempo en posesión del Bayern (explicado por el lugar que cada equipo eligió presionar; los alemanes la pasearon mucho entre sus defensores), sin embargo el dominio del primer tiempo fue para el PSG que impuso su ley en la cancha, pero sin goles (y eso le costó caro).

Ander Herrera y Neuer las figuras de los primeros 45 minutos.

En la segunda parte los alemanes no permitieron el contragolpe francés y de a poco inclinaron la cancha a su favor manteniendo la posesión, ajustando la marca sobre Ander Herrera y cuando era necesario arrimar un poco el físico contra Neymar.

El gol sobre el primer cuarto de hora fue una buena evolución ofensiva del Bayern que tuvo un toque fundamental, el de Müller, que sobre el borde del área cambió la dirección de la pelota una hacia atrás, desacomodando a la defensa rival y permitiendo el centro limpio desde la posición de “8” definido con precisión por Coman en el segundo palo. Golazo.

Una vez encontrada la fórmula ganadora, el Bayern empezó a insistir sobre el sector derecho de la defensa rival donde Coman empezó a consolidar lo que había esbozado sobre el final del primer tiempo hasta que salió de la cancha sin combustible.

Sólido, implacable e impiadoso, el Bayern no se conformó con el gol y le copó la cancha al PSG que no supo como salir del asedio.

Muchas veces los hinchas pedimos más presencia de delanteros para atacar más. Los alemanes demostraron que esto no es así de lineal y con dos ajustes defensivos lograron consolidar el dominio y así atacar mejor.

Por supuesto, si tenés a Neuer en arco es mucho más sencillo; el “1” es el respaldo para esos momentos donde el rival también sabe demostrar que puede quebrar tu resistencia y de paso te desmoraliza cada vez que no podés contra él.

Es que el PSG empezó a arriesgar en los últimos veinte minutos y le hizo pasar calores a los siempre bien parados bávaros.

El Bayern mantuvo la presión pero ahora veinte metros más atrás y al PSG se le hizo más complicado entrar. M’bappe y Neymar fueron bien escalonados y el arco empezó a quedar lejos.

Después de ese “descanso” el Bayern volvió a dar el paso al frente y presionando sobre el primer pase cerca de Navas empezaron a cerrar el partido.

Neuer la figura del partido con dos tapadas clave (más una que no valió pero hay que tapar igual).

Davies dominante a velocidad. Thiago Alcántara y Goreztka unos titanes en el medio. Coman y Gnabry dos aviones por afuera, esos que este escriba consideran indispensables en el fútbol moderno.

Müller y Levandowski aportando la cuota de experiencia y gol fueron los jugadores necesarios para completar al mejor equipo de este campeonato que ganó todos los partidos que jugó.

El italiano pitó tres veces y culminó un partidazo en Lisboa. Los hinchas del Bayern festejan, los del PSG se lamentan, y a los que nos encanta el fútbol terminamos agradecido por esta gran final.

La sexta llegó Münich.

Obdulio internacional,

Obdulio son los Padres

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